“Una marca solo vale por lo que significa. Lo que una marca significa para sus públicos es su verdadera identidad, y esta se traduce en el valor agregado a lo que la marca es objetivamente.”
— Joan Costa.


“Una marca solo vale por lo que significa. Lo que una marca significa para sus públicos es su verdadera identidad, y esta se traduce en el valor agregado a lo que la marca es objetivamente.”
— Joan Costa.
Para suavizar la carga imponente del nombre “Dubái” y adaptarlo a un entorno comunitario y residencial, se implementó una tipografía manuscrita (script). Los trazos fluidos y humanos de la letra aportan cercanía, calidez y una cualidad orgánica, conectando el proyecto con las áreas verdes de la urbanización privada y restándole rigidez o frialdad corporativa.
El isotipo fusionó de forma abstracta la silueta del icónico Burj Al Arab con la estructura de un edificio residencial moderno de cinco niveles. Las líneas curvas ascendentes no solo comunican la altura y el equipamiento técnico del proyecto (como el ascensor y el top roof), sino que simbolizan el progreso y la evolución social de los compradores.
Se evitó el uso de dorados brillantes o colores metalizados que hubieran resultado artificiales para el sector. En su lugar, se utilizó una paleta texturizada en tonos tierra, ocres y verdes olivo, logrando una estética elegante pero sobria, madura y profundamente integrada a la naturaleza del Valle.
“La marca es el núcleo que lo integra todo. Una marca fuerte, bien valorada, conocida y gestionada adecuadamente es un instrumento estratégico de primer orden.”
— Joan Costa.